SÁBADO XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

SÁBADO XVII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

LEVÍTICO:
– A todas las fiesta que veíamos en el texto de ayer, hoy hay que añadir un año especial, que es el Jubileo. Tiene una características determinadas: cada uno recobra la propiedad de lo que había enajenado; las tierra vuelven a la familia, se condonan las deudas, los esclavos son liberados, incluso el campo descansa en barbecho durante ese año. De este modo el Jubileo tenía para los judíos un sentido religioso, de culto a Dios, pero también, un carácter social, de una justicia igualitaria, que contribuye a que las propiedades no se vayan acumulando en unas pocas manos y todos tengas con qué vivir.
– Hoy para nosotros el Jubileo debería servir para el restablecimiento de la justicia social. Pero también es un sacramento de la gracia salvadora De Dios. Pues es un homenaje a Dios, dueño del tiempo y Dell espacio, que quiere que todos podamos vivir de sus dones. Por eso el Señor declara una amnistía para los presos y contribuye a vivir la verdadera liberación del Señor, pero no sin una vida de cambio, sino como dice el texto, “teme a tu Dios, yo soy el Señor vuestro Dios.”

SALMO:
“Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.”
Vivir en el temor De Dios, que nos bendice y nos cuida, es vivir en sus manos desconfiando de las nuestras, pues el verdaderamente justo y el que rige el mundo adecuadamente es Él, pues en su santo nombre y en sus manos confiamos.

MATEO:
– Aparece la figura de Juan Bautista que es recio y admirable, en su coherencia, en la lucidez de su predicación y de sus denuncias, por andar siempre con la verdad por delante y en la justicia De Dios y no de los hombres. De este modo le vemos valiente y comprometido, pues no oculta la verdad, aunque desagrade.
– Es figura de tantos cristianos que mueren por causa de la Verdad, de los cristianos perseguidos por seguir a Jesús, por no devaluar su fe, y por ser verdaderamente cristianos que viven a Jesucristo por encima de todo.
– Esto es ejemplo para vivir lo que Jesús nos ha dicho de ser fermento en medio de este mundo. De ser profetas que hablan De Dios y denuncian las injusticias de nuestro tiempo. Un cristiano debe estar dispuesto a todo, cueste lo que cueste, dar testimonio de Cristo aunque nos cueste la vida.
– Pero ojo también tenemos que ver que nos puede pasa como a Herodes, que toda elección trae consecuencias, y muchas veces contradictorias, y todo por un alarde de grandeza y prometer lo que luego no quiero dar.

María Madre, llévanos a vivir siempre en la Verdad De Dios. Amén.

Un pobre sacerdote +++

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: