LUNES XV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

LUNES XV SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ÉXODO:
– Nosotros ante la lectura del libro del Éxodo, lo miramos de la siguiente manera, hamos sido liberados por el nuevo Moisés, Cristo Jesús. Con su muerte nos ha hecho salir de la esclavitud y nos ha hecho miembros del nuevo pueblo De Dios que es la Iglesia.
– Por otro lado al leer la lectura de hoy, podemos reflexionar desde otra perspectiva. Las situaciones de injusticia continúan a lo largo de la historia. Situaciones de opresión económica y humana. Y lo más importante, a Dios le sigue doliendo el sufrimiento del pobre y del débil, y busca persona como tú y como yo que busquen la liberación de los oprimidos, que sean esa mano amigo que les rescata en sus dificultades. Para ello podemos hacer dos cosas concretas, lo primero evitar las injusticias, y lo segundo tender puentes hacia el Amor De Dios en nuestra sociedad.

SALMO:
“Nuestro auxilio es el nombre del Señor.”
El salmo nos muestra que nuestras luchas del tipo que sean siempre tienen que estar guiadas por el Señor, es quien sostiene nuestra vida, y nos lleva a vivir en su salvación. Sin el Señor las dificultades de este mundo nos tragarían, pero con el Señor todo es posible en su Amor misericordioso.

MATEO:
– No hay que poner nada por encima del Señor que haga que le coloquemos en segundo lugar. Es el Señor quién debe ocupar El Centro de nuestra vida, de este modo amaremos, no desde nuestro Amor pobre, sino desde la grandeza de su Corazón, de su salvación, de su todo.
– Para dejar ser al Señor El Centro, además de poner en un segundo lugar todo (el Señor coloca las cosas para que reciban el Amor adecuado, y un Amor más verdadero que el nuestro), sobre todo lo que tenemos que hacer es negarnos a nosotros mismos, perder la vida por Cristo, abrazar nuestra Cruz, y el Señor nos hará recuperar la vida de un modo más pleno.
– Además el Señor es el Dios de los pequeños detalles en el Amor, porque hoy nos invita a reconocerle, en el pequeño al cual le damos un vaso de agua fresca. Nosotros por eso cuando tratamos al prójimo no vale con aguantarle, sino que debemos dar ese agua sencilla, fresca, pura…., es amor delicado y tierno que nos dignifica y nos lleva a ser más grandes.

MAría, Madre llévanos a vivir un Amor verdadero a tu Hijo y al prójimo. amén.

Un pobre sacerdote +++

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