MIÉRCOLES XXVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

MIÉRCOLES XXVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

ROMANOS:

  • San Pablo a los judíos que están fuera de juego, ya que no han sabido estar a la altura de su elección y su misión en el mundo. Hay que tener en cuenta que al igual que el donde Dios es para todos, su juicio también lo será.
  • No hay tratado privilegiado por parte De Dios, a los judíos se les recuerda que no basa pertenecer al pueblo de Abrahán, hay que responder a ese don con una conducta coherente con la Alianza, de hecho por ser del pueblo elegido el juicio será más exigente
  • Hay que tener cuidado pues existe el pecado en nuestra vida y podemos caer en la mediocridad y en el descuido, no respondido con coherencia al don De Dios. Lo que está claro es que al que se le da más, más se le exige.

SALMO:

«Tú, Señor, pagas a cada uno según sus obras.»

Más vale que, a medida que vamos escuchando día tras día la Palabra De Dios, adelantaremos nosotros mismos la evaluación final, para ir corrigiendo las desviaciones posibles en nuestro camino. Con la confianza puesta en Dios, en cuyo nombre vamos construyendo nuestro destino final: “sólo en Dios descansa mi alma, porque de Él viene mi salvación, sólo Él es mi roca y mi salvación…Él es mi esperanza.”

LUCAS:

Vemos en el Evangelio tres acusaciones de Jesús muy duras contra los fariseos:

  • Pagan los diezmos, pero descuidad lo principal, el derecho y el amor De Dios.
  • Les encantan los asientos de honor, y viven de apariencia, todo parece muy limpio, pero por dentro hay corrupción y muerte.
  • Abruman a la gente con cargas insoportables, y ellos no hacen nada, exigen mucho pero hacen poco.

Si somos sinceros se podría aplicar estas tres sentencias a cada uno de nosotros, pues a quién de nosotros no le cuesta dar limosna, pero no siendo tacaño, sino siendo generoso, y no dando de lo que nos sobra, sino incluso de lo que nos falta. A quién de nosotros no le encanta vivir de apariencia, ocupar los primeros puestos, tener honor y prestigio, en lugar de ser los últimos y los servidores de todos. Y por último aplicamos muy fácilmente la ley del embudo con la cuál lo ancho y fácil es para mi, y lo estrecho, difícil y exigente es para ti, caemos fácilmente en ser muy exigentes con los demás y muy permisivos con nosotros mismos, cuando debería ser al revés.

María, Madre que miremos mucho a Jesús para que nos transforme cada día más en Él. Amén.

Un pobres sacerdote +++

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: