MIÉRCOLES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

MIÉRCOLES XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

GÉNESIS:

– Nace hoy Isaac, el hijo esperado, el hijo de la promesa, del que se espera que dé origen a una numerosa descendencia. Isaac significa Dios sonrío, o Dios es propicio. La salvación y la alegría De Dios llega a esta casa, Dios es favorable a esta casa.

– Aparecen las dificultades por el amor de Abrahán a su hijo Ismael, el Hijo de la esclava. Entonces ISMAEL se pone por un momento como protagonista de la historia, el primogénito, que ya debía tener unos catorce años, pero que no es el que va a prolongar la línea de la promesa, según los misteriosos designios De Dios.

– Una lección que tenemos que aprender de esta página del Génesis es la amplitud de corazón. Como Dios y como Abrahán, debemos saber acoger a la libre ya ala esclava. Dios sabe hacer una obra de salvación enorme con todos, y de todos saca una gran descendencia. Dios está con Ismael y con Isaac y hace una obra de salvación con todo.

SALMO:

“El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó”

El salmo parece personificar la oración de Agar y de su hijo en el desierto. En la aflicción si invocamos el Señor el siempre nos escucha y nos salva de las dificultades, y hace una obra de salvación con nosotros, protegiéndonos y llevándonos a vivir en su voluntad.

Sólo los que buscan al Señor no carecen de nada, porque sólo Dios basta, sólo Dios llena plenamente el corazón y si le tenemos a Él lo tenemos todo.

MATEO:

– Hoy Jesús expulsa a unos demonios y los deja ir a una piara de Cerdos, que se despeñan. Vemos como Jesús libera del demonio y del mal, y como nosotros los hombres, en lugar de alegrarnos por ello nos buscamos a nosotros mismos y nuestros propios intereses que nos lleva a dejarnos llevar más por nuestros bienes materiales, y expulsamos a Jesús de nuestra vida porque nos hace dar la vida por los demás, y a veces a sacrificar los bienes materiales por el bien del prójimo.

– Lo que está claro es que vemos como el poder de Jesús es más grande que el del mal, y nunca tendrá el mal la última palabra. Pero también vemos como Jesús siempre pide permiso y deja que el hombre elija su forma de reacción ante su acción misericordiosa, y si queremos obedecerle y vivir en su voluntad o no.

– Jesús sigue ahora su lucha contra el mal. Y nosotros, con él. El mal que hay dentro de nosotros, el mal que hay en el mundo. Jesús sigue siendo el más fuerte. Tanto si se personifica el mal en el demonio, como si no, todos tenemos experiencia de que existe el mal en nuestras vidas y , también de nuestras pocas fuerzas para combatirlo. Pidamos a Jesús que nos libere de los demonios que nos atan, de las cadenas que no nos dejan vivir. Así lo medimos en el padre nuestro “líbranos del mal”.

María, Madre líbranos del mal, que no dejemos ningún resquicio al diablo, se tu nuestra defensora y nuestra guía para vivir en el Amor y en el bien. Amén.

Un pobre sacerdote +++

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: