VIERNES XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

VIERNES XVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

DEUTERONOMIO:

– Sigue la historia del pueblo de Israel. Moisés habla al pueblo con fuerza: ¿cómo puede ser que un pueblo desoiga a un Dios como Yahvé, que se ha preocupado tanto de ellos a lo largo de tantos años? Esta pregunta también es para nosotros, pues muchas veces no hacemos caso a la voz De Dios y debemos pedirle que nos ayude a vivir en una verdadera respuesta a tanto amor como nos muestra y con el que nos cuida cada día.

– Moisés recuerda las acciones del Señor, pero no sólo por hacer memoria, sino para terminar pidiendo un estilo de vida más concorde con la alianza que Dios ha hecho con ellos. Y esto se muestra en que Dios siempre es amoroso y misericordioso con su pueblo, y el pueblo cumple los preceptos y mandatos del Señor, esto también es para nosotros, ¿vivimos en los mandatos del Señor?

– Si somos leales, tenemos más razones para sentir admiración y gratitud hacia Dios y para responder a su amor con el nuestro, intentando cumplir su voluntad en nuestras vida. Si hacemos recuerdo de la historia de la salvación, vemos que Dios ha salido siempre fiador por nosotros.

SALMO:

«Recuerdo las proezas del Señor».

El Salmo es continuación de la primera lectura, seguir recordando la obra del Señor en nuestra vida, pues no hay un Dios tan grande como nuestro Dios. Pero esto no puede ser sólo un recitar un salmo sino para hacerlo vida en nosotros.

MATEO:

– Negarse a sí mismo, cargar con la cruz, seguirle, perder la vida. Y así se llegará al premio definitivo. Que fácil es hacer este resumen del Evangelio de hoy, pero que claro a veces vemos lo que Dios nos dice y que difícil vivirlo. Todos sabemos que este es el camino para el cielo, el dejarnos a nosotros mismos a un lado y servir el camino De la Cruz, el camino del Señor, pero que cambio muchas veces nos buscamos más a nosotros mismos, y dejamos el camino De la Cruz a un lado, porque la comodidad y la facilidad en nuestra vida nos puede.

– Jesús es el que mejor ejemplo nos ha dado del camino de renuncia y de cruz. Como siempre, lo que enseña, lo cumple él el primero. Y además no nos ha prometido éxitos y dulzuras en su seguimiento. Eso sí: no nos va a defraudar, porque pagará a cada uno según su conducta, y noSe dejará ganar en generosidad.

María, Madre que se lo demos todo a Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote. +++

Deja un comentario