PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO
ISAÍAS:
– El nombre del Señor es que es nuestro libertador, y así es nadie viene a liberarnos de lo que más nos esclaviza en nuestra vida sino Tú Señor, tu vienes a salarnos y nos das vida Eterna.
– Además nosotros nos hemos dejado llevar por nuestro pecados, y esto nos ha separado de ti, nos ha llevado a vivir caminos que nos ha llevado a perdición. Pero lo más impresionante es que tu no nos tratas como merecen nuestros pecados, sino que «Señor, tú eres nuestro padre, nosotros arcilla y tú nuestro alfarero.» Por eso hoy podemos volver en este Adviento a pedir que nos vuelvas a moldear nuestra vida, y nos hagas conforme a tu designio salvador.
– Vemos por lo tanto en esta profecía una visión muy positiva De Dios en contraposición con la negativa de nuestro pecado. Es un choque entre nuestra miseria y su misericordia. y tú Señor eres más grande que todo nuestro pecado.
– La lectura es una oración confiada humilde a Dios Padre, Redentor. Tú siempre nos cuidas y nos perdonas.
SALMO:
«Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve».
Le pedimos al Señor que se fije en nosotros, y sea lo primero Pastor que con su poder nos salve. Creador que cuide a su viña, que la cuide, y que la haga crecer fuerte y vigorosa. Y sobre todo que con su mano poderosa nos sostenga y nos lleve día tras días.
Pero también tenemos que hacer nuestra la petición final: «No nos alejaremos de ti: danos vida, para que invoquemos tu nombre.» Que necesario es buscar y cuidar no separarnos nunca del Señor, que sabemos que nos cuida, nos llama y nos ama.
Que recemos el salmo con una humilde confianza, que nos lleve a dejarnos salvar por el Señor.
1 CORINTIOS:
– Es verdad que se ha vivido la primera venida del Señor, pero San Pablo invita a cuidar vivir esperando el regreso del Señor, aguardando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Y esto no sólo debemos hacerlo como espera pasiva, sino más bien como activa, manteniéndonos firmes hasta el final, no dejando mancharnos por el pacto y viviendo de cara a Dios y desde Dios hacia los hermanos. Es vivir en la fidelidad De Dios que siempre es Amor y que nos sostiene en su Amor y en su Bondad.
MARCOS:
– Estar atentos y vigilar es la primera consigna del Señor en este tiempo de Adviento, pero no lo vivimos por tener miedo a no saber el momento, sino porque no queremos perder el Amor que el Señor nos regala y manifiesta. Que fácil es adormecerse, que fácil es caer en letargo por nuestra comodidad, nuestro gusto, nuestro placer, y no vivir entregados a buscar vivir en Dios que nos sostiene y nos da el verdadero sentido de vivir.
– JEsús ofrece una breve parábola, e invita a la vigilancia. Compara su venida últimas con ella vuelta del amo, que se ha ido de viaje y puede volver a casa en cualquier momento. Se trata de que los criados estén preparados para recibirle cuando llegue, no sea que los encuentre dormidos. Y el consejos de Jesús es Velad.
