JUEVES XVII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

JUEVES XVII SEMANA TIEMPO ORDINARIO

ÉXODO:
– Dios está cercano a su pueblo, le acompaña en su camino a través del desierto. Moisés obediente a Dios manda construir la tienda del encuentro, esta tienda a veces envuelta en una nube misteriosa, será el punto de referencia continuo de la presencia De Dios a su pueblo. Contiene el arca de la alianza, con el documento de la Alianza. Pero es una tienda desmontable y peregrina; cuando el pueblo levantaba el campamento para recorrer una etapa más de su marcha por el desierto, hacia la tierra prometida, Dios también caminaba con ellos, manifestando su presencia por medio de la nube de día, y la columna de fuego de noche.
– También nosotros Iglesia De Dios somos un pueblo peregrino, y en nuestro camino también nos sentimos acompañados por el Señor. Que importante saber que somos un pueblo que camina hacia el cielo acompañados siempre por el Señor.

SALMO:
«¡Qué deseables son tus moradas, Señor del universo!»
Que grande es el deseo De Dios, del lugar de la presencia De Dios por medio del pueblo, este lugar para nosotros es el Cielo, y este será el lugar de nuestro descanso. Hoy podríamos resumir la experiencia de este salmo de peregrinación con una frase de san Agustín: «Nuestro corazón está creado para Ti, Señor, y no tendrá descanso hasta que reposo en Ti.» Esto es lo que le pedimos en el salmo, sabiendo que Dios nos acompaña día tras día.

MATEO:
– En primer lugar hay que tener en cuenta en esta parábola la PACIENCIA DEL SEÑOR, que es infinita, pues sabe esperar hasta el final de los tiempo para que el hombre se convierta y pueda experimentar su Amor. Este ejemplo de Paciencia debe ser imitado por nosotros que rápidamente enjuiciamos a las personas y no les damos capacidad de conversión.
– Lo real es que los ángeles separan a los buenos de los malos, el juicio es real, y hay posibilidad de salvación y posibilidad de perdición. Nuestra vida tiene que ser buscar hacer el Bien, pasar haciendo el Bien como Jesús, y ayudar al prójimo a que también viva en este Bien, para que la salvación De Dios entre en todas las casas.
– Vemos también que el mismo Jesús trata con los pecadores, les dirige su palabra, les da tiempo, les invita, no les obliga a la conversión o a seguirle; pero se acerca para darles la posibilidad de ello. También ahora en la Iglesia coexisten trigo y cizaña, peces buenos y malos; y Jesús se esfuerza por decirnos que, si alguna oveja se descarría, hay que intentar buscarla y que vuela al redil De Dios, del Amor De Dios. Y que no ha venido para los justos, sino para los pecadores; como el médico está para los enfermos, no para los sanos.

MAría, Madre danos ese corazón que apuesta por el prójimo dando la vida como el de tu Hijo Jesús. Amén.

Un pobre sacerdote +++

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