LA SANTÍSIMA TRINIDAD

LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Jornada pro-orantibus

ÉXODO:
– Encuentro de Moisés con Yahvé, en el monte Sinaí, el Señor baja en la nube, símbolo de la divinidad, y se queda allí con Moisés, y comparte con Él. Ante esta presencia De Dios, Moisés le habla pronunciando con sumo respeto el nombre de Yahvé, y entonces Dios mismo proclama quién es, se define a sí mismo, y nos da una de las mejores definiciones de quien es: «DIOS COMPASIVO Y MISERICORDIOSO, LENTO A LA IRA Y RICO EN CLEMENCIA Y LEALTAD».
– Moisés después de esta definición De Dios, empieza a interceder por su pueblo a pesar de que acaban de cometer el gran pecado de la idolatría, pues reconoce esta misericordia del Señor, y pide que perdone todos sus pecados y los tomo como heredad suya, que el Señor vaya siempre con ellos, les guíe, les cuide, les perdone y les acompañe.

SALMO:
«¡A ti gloria y alabanza por los siglos!»
El salmo nos hace entroncar con alegría una alabanza cósmica y de historia de salvación, dar gloria a Dios por siempre, porque es Creador y a la vez porque se ha acercado a nuestra historia como nuestro Dios y Señor.

2 CORINTIOS:
– San Pablo nos invita a vivir una vida Trinitaria: «la gracia del Señor Jesucristo, el amor De Dios y al comunión del Espíritu Santo estén siempre con todos vosotros». Es signo y medio de unidad en los cristianos, un Dios que se hace amor concreto y que de este modo nos trae la salvación, en la unidad de su Amor.

JUAN:
– Hoy el Evangelio presenta a Jesús como el Hijo y el Enviado De Dios para salvar al mundo, de modo que todos nos salvemos por medio de Él. Y esta salvación, llega por que el Padre en su infinito Amor por los hombres, entrega a su Hijo único para que podamos participar de este Amor, vivamos la Salvación y seamos llenos del Espíritu Santo.

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