SAN PEDRO DE JESÚS MALDONADO 11 de febrero

SAN PEDRO DE JESÚS MALDONADO

11 de febrero

Pedro nació en Chihuahua, estado mexicano del mismo nombre, el 15 de junio de 1892. A los 17 años ingresó en el seminario de su misma ciudad y, debido a la deficiente alimentación y a la supresión de las clases a causa del conflicto político de 1914, abandonó los estudios seminarísticos por un tiempo y se dedicó al aprendizaje de la música. Reemprendió luego los estudios institucionales, y el 25 de enero de 1918 fue ordenado en El Paso, Texas. Su primer nombramiento fue el de párroco de Santa Isabel, en el estado de Chihuahua.

Entre sus tareas sacerdotales destacan tres: la catequesis de los niños, la Adoración Nocturna (que estableció diaria en su parroquia) y las asociaciones marianas. Durante el trienio 1926-1929, cuando se recrudeció la persecución, continuó ejerciendo su ministerio sacerdotal, con serio peligro de su vida.

En 1931, volvió a endurecerse la persecución y se prohibieron los cultos en Chihuahua. En 1934 fue detenido don Pedro. En el proceso de canonización, declaraba un testigo:

Me contaba el padre que lo llevaron de noche por lugares fuera de la ciudad y lo bajaban del automóvil formándole cuadro de fusilamiento… Se lo llevaron a El Paso, Texas, USA. Y le dijeron: «Cuidadito con regresar a México. Ya sabes lo que te espera». Permaneció algunos días en El Paso, Texas, pero su corazón estaba en su parroquia y, no pudiendo soportar más, pidió reiteradamente a su prelado que le permitiera regresar, porque le consumía el pensar que sus feligreses se hallaban solos, y sus ovejas sin pastor. Por fin, temiendo por su vida, el señor obispo le permitió regresar».

Vuelto a México, se escondió en el poblado de Boquilla del Río, estado de Chihuahua. El Miércoles de Ceniza de 1937, en la casa que habitaba se presentó un grupo de hombres armados y alcoholizados, dispuestos a llevarse al sacerdote. Lo obligaron a caminar descalzo delante de los caballos hasta Santa Isabel, donde lo metieron en la Presidencia Municipal. El presidente municipal y los caciques lo golpearon a culatazos, le rompieron el cráneo y le hicieron saltar un ojo; lo dejaron en el piso, inconsciente y bañado en sangre. El martirio había comenzado.

Alguien esperaba que interviniera el gobernador a favor del párroco de Santa Isabel. Pero el gobernador se limitó a enviar una comisión de la policía secreta para que recogieran al herido. Lo echaron en una camioneta y lo llevaron al Hospital Civil de Chihuahua, adonde murió en la madrugada del día 11 de febrero.

El 22 de noviembre de 1992 era declarado beato por Juan Pablo II, y el mismo papa lo canonizó el 21 de mayo del año 2000.

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